Estudio detecta que 84% de los ciclistas usa casco y que un 32% utiliza audífonos mientras conduce

693

Los datos de la ONG No Chat muestran que si bien la mayoría usa protección superior, solo en torno al 20% considera luz y reflectantes, siendo las tres exigencias de la Ley de Convivencia Vial.

Una investigación realizada por la Unidad de Estudios de la ONG No Chat determinó que un 84% de los ciclistas utiliza casco al momento de desplazarse por las calles, al mismo tiempo que un 21% de estos usa reflectantes y un 22% tiene instalada algún tipo de luz en sus bicicletas. Esto pese a que los tres elementos son obligatorios de acuerdo a lo establecido por la Ley de Convivencia Vial. 

El estudio consideró la medición de 2040 ciclistas, donde 1002 de ellos fueron observados en la jornada de la mañana y 1038 en la tarde, correspondiente a un 29,5% de mujeres y a un 70,4% de hombres. 

La toma de datos se realizó en coordinación con la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile, en un punto de la ciclovía de avenida Pocuro, uno en avenida Santa María y dos en avenida Portugal. Los resultados son la continuación de otro estudio realizado por No Chat que cifró en 21 kilómetros por hora la velocidad promedio en que circulan los ciclistas por Santiago. 

De acuerdo a la información recogida, un 84,2% de los ciclistas utilizan cascos (1718 casos), mientras que un 15,8% decide no ocuparlo. Las mujeres levemente superan a los hombres en este ítem, con un 86,3% frente a un 83,3, siendo también las mañanas el momento donde más se detectó su uso.

Frente a la utilización de otros elementos de seguridad, las cifras son más bajas. Un 21% de los ciclistas observados tenía algún tipo de elemento reflectante como lo indica la ley -sea chaleco u otro tipo-, alcanzando una mayor cantidad de casos durante la jornada de la mañana, que llegó a 24,6% frente a un 17,6% de la tarde.

El uso de luces, debidamente instaladas en la bicicleta, llegó a un 22,7% de los casos. La mayor cantidad de observaciones en este ítem se dio en la mañana, con un 30% de los casos, lo que duplicó las observaciones de la tarde (15,7%).

“El bajo interés en utilizar elementos de seguridad, como luces o reflectantes, probablemente está relacionado a las confusiones que existieron sobre los chalecos reflectantes como medida obligatoria, lo que es falso”, explica Claudia Rodríguez, directora de No Chat. 

Y agrega: “Las cifras sobre el uso de cascos sí son muy positivas y esperamos que siga subiendo, ya que está demostrado que estos reducen el riesgo de lesión en la cabeza en hasta un 85% y el de lesión cerebral en cerca de un 88%, en caso de accidente, según el National Highway Traffic Safety Administration de Estados Unidos”.

Audífonos y portacelulares

La medición también incluyó la utilización de audífonos y portacelulares en las bicicletas, elementos que pueden causar distracción y generar siniestros viales. En el primer caso, se detectó que un 32,9% de los ciclistas observados utilizaban audífonos, cifra prácticamente idéntica si se hace una diferenciación por hombres y mujeres (33,19% y 32,2%, respectivamente). La mayor cantidad de estos casos se dio en la mañana, con un 55% de estos.

Por otra parte, solo un 5,5% de los ciclistas utilizó portacelulares, práctica en que los hombres casi duplican a las mujeres, Un 3,98% de ellas, frente a 6,2% de ellos, detectando una mayor cantidad de estos casos en la jornada de la tarde (3,2% vs. 7,8%)

“Es preocupante que tres de cada diez ciclistas observados en promedio utilicen audífonos cuando se transita en bicicleta, porque no solo limitan el sentido de la audición aislando al ciclista del entorno, también disminuye la capacidad de poder detectar posibles amenazas o situaciones de riesgo”, explica Cristián Escobedo, uno de los investigadores que realizó el estudio. 

“En España, el Reglamento General de Circulación, equivalente a nuestra Ley de Convivencia Vial, reconoce a los ciclista como modo de transporte y les prohíbe el uso de auriculares mientras conducen, fijando sanciones de hasta 200 euros, equivalente a hablar por teléfono mientras se conduce. Ninguno de los dos existe en nuestro país”, agrega el experto. 

Finalmente, el estudio también consideró conocer la propiedad de la bicicleta. Solo un 10% de los casos correspondieron a ciclos arrendados vía aplicaciones o sistemas públicos o privados, frente a un 90% de bicicleta presumiblemente propias.