Jodie Sweetin: la triste y caótica vida de la actriz que personificó a Stephanie Tanner en “Tres por tres”

134

Con apenas 4 años, Jodie Sweetin aprendió lo que era estar rodeada de cámaras y ser famosa al interpretar a Stephanie Tanner en ‘Full House’ a principios de la década de 1990. Todos la vimos crecer en nuestras pantallas con cada capítulo que interpretaba; sin embargo, muchas veces, la vida de los actores es diametralmente opuesta a los papeles que interpretan, especialmente en el caso de los actores infantiles, que a menudo pasan de tener una enorme fama a convertir su vida en un caos, uno lleno de traumas psicológicos y luchas personales contra más de una adicción que enfrentan durante varios años.

Millones de personas saben de quién se trata, pero son pocos los que son ajenos a las luchas internas que estuvo enfrentando desde los años 90. La tan popular actriz nacida en Los Angeles, California, tuvo que pasar por numerosas pruebas en su vida; sin embargo, pudo lidiar con ellas y salir adelante por el bien de sus hijas y de ella misma.

Mientras en televisión se presentaba como la segunda hija de Danny Tanner, quien era muy ocurrente en sus respuestas y muy adorable en su hermosa familia, los padres reales de la actriz eran adictos a las drogas, donde años más tarde se supo que su progenitor perdía la vida encarcelado.

Cuando era solo una bebé de nueve meses, su tío Sam Sweetin tomó la potestad de padre biológico para criarla y enseñarle valores; sin embargo, solo pudieron adoptarla legalmente hasta los dos años.

Pese al duro momento que atravesó desde muy pequeña, Jodie Sweetin demostró un carisma único y talento de sobra para desenvolverse en televisión. Desde sus 4 años, empezó a asistir a castings para comerciales y pruebas de series sin saber que en 1987 iba a conseguir un papel protagónico en Full House que marcaría su vida para siempre.

REVISA TAMBIÉN | Excursionista se pierde por 24 horas e ignora las llamadas de rescatistas porque eran de un número desconocido
Rodeada de talentosos actores como Bob Saget, John Stamos y Candace Cameron, la popular Stephanie Tanner era la segunda hija de la familia popular y se ganó el aprecio de millones de personas en Estados Unidos como en diferentes partes del mundo.

En una vida paralela, mientras que en la casa de los Tanner solía descubrir algunos problemas de su pre adolescencia, en la vida real sus compañeros de colegio se burlaban de ellas por su fama. En entrevista a la revista Complex indicó: “Crecí como hija única, así que Candance Cameron (DJ) y Andrea Barber (Kimmy) fueron lo más cercano que tuve a hermanas reales”.

El adiós en Full House y el inicio de una vida caótica

De la rutina diaria de ir a las grabaciones, aprender guiones y convivir con una familia deseada en televisión, la vida de Jodie Sweetin dejó de tener sentido al terminar el programa en 1995. Con solo 13 años, una edad donde todo experimentamos cambios en nuestra vida, la decadencia del programa le golpeó muy fuerte. “Yo solo quería seguir haciéndola”, añadió a la revista.

“Fue un gran cambio en mi vida. Todo lo que había conocido desde que tenía 5 años de repente terminó y fue como decirle adiós a una familia que había amado mucho, mucho. A una edad tan temprana, fue realmente una gran pérdida para mí. No supe cómo hacer el duelo”, detalló en ‘Dancing with the stars’.

No solo para los actores sino para los mismos seguidores de la serie, Full House llenaba el corazón de muchas familias. En su etapa de cierre un espacio muy grande quedó vacío por muchos años y se tenía que llenar de alguna forma. Stephanie Tanner confesó que llegó a una etapa oscura, donde las drogas y el alcohol se convirtieron en su mayor refugio.

“La primera vez que me emborraché probablemente tomé una o dos botellas de vino. Tenía 14 años”, indicó en su autobiografía lanzada en 2009 y titulada Memoir UnSweetined. “El primer trago me dio la autoconfianza que busqué toda mi vida. Pero eso sentó un patrón sobre lo que el alcohol podría hacer”, agregó.

Una de sus malas anécdotas ocurrió en el matrimonio de su compañero Candance Cameron, su hermana DJ Tanner en la serie. Se embriagó de tal forma que tuvo que ser auxiliada y llevada a casa para evitar algún acontecimiento lamentable.

Fines de los 90′: consumo de drogas y lucha interna

En 1999 se graduó de la secundaria e ingresó becada a la Universidad Champman en California por sus altas calificaciones, sin imaginar que probaría una nueva adicción. “Quería probar que podía drogarme más que cualquier otro. Hubo tiempos en que consumía tanta coca, que quedaba botada, enferma y pensando ‘Voy a morir’. Pero no me importaba”, dijo.

Entre esa etapa, Jodie Sweetin se enteró que su madre también había tenido problemas con las drogas y que en muchas ocasiones la dejaba para irse a fiestas. “Escuchaba historias acerca de mi mamá dejándome para irse de fiesta. Por muchos años pensé ‘Que se jo**’. ‘¿Cómo alguien puede hacer eso a su hijo?’. Cuando empecé a ver que mi propia adicción estaba interponiéndose en mi camino para ser una buena madre, finalmente entendí: si no estás en el lugar adecuado para estar sobria, no estás lista para ser una madre”, añade en su biografía.

Matrimonios, desamores y su etapa de madre

A sus 20 años parecía haber encontrado un refugio con nombre y apellido: Shaun Holguin, un oficial de la policía que intentó ayudarla en sus adicciones. Llegó a casarse y en su ceremonia asistieron sus excompañeros de la serie popular, siendo Candace Cameron su dama de honor.

Las cosas parecían dar un giro positivo en su vida; sin embargo, la relación con las drogas fue más fuerte y la metanfetamina el punto cúspide de su adicción. Otro hecho anecdótico que recuerda es haber llegado en mal estado a la premiere de New York Minute, protagonizada por las gemelas Mary-Kate y Ashley Olsen, quienes interpretaron a Michelle, su hermana menor en Full House.

“Había pulido el engaño. Era difícil para la gente creer que tomaba tantas drogas. Miro las fotos de ese evento y ni siquiera me veía descolocada”, confesó.

Todo se salió de control cuando sufrió una sobredosis, donde ingresó a rehabilitación. Por desgracia, ante estos problemas, su primer matrimonio fue fallido y la historia de este amor se cerró en 2006.

Ante su primer fracaso matrimonial, se casó nuevamente. Esta vez se trató del diseñador de set de televisión Cody Herpin y tuvo su primera hija, Zoie, en 2008. En ese periodo Jodie había confesado en una entrevista con Good Morning America que había recaído en las drogas. El comentario fue lamentable y sorprendió a muchos en su entorno.

“Fui una persona egoísta, insegura, enojada y temerosa que vivía una doble vida. Cubría mis problemas pretendiendo estar feliz y diciendo que todo estaba bien”, confesó.

De manera paradójica, estas declaraciones públicas le abrieron las puertas para hablar y aconsejar los peligros del alcohol y las drogas a los universitarios; sin embargo, el dinero ganado fue para continuar con el vicio.

Para Jodie Sweetin no fue nada fácil desligarse de los vicios hasta que una escena hizo cambiar su perspectiva para ella y sus hijas.

“Tomé dos vasos de vino y manejé con ella (su hija) en el auto. No sólo me puse en riesgo a mí, sino también a mi hija, a quien amo más que nada en el mundo. Me sentí terrible”, dijo.

Fue en el 2010 que se separó de su segundo matrimonio, quien pidió la custodia de su hija luego que la actriz fuera investigada por problemas de alcohol. “Desde ese día en adelante, me obligaba ir a reuniones de Alcohólicos Anónimos y evitaba a ciertas personas”, describió en su autobiografía.

Dos años más tarde volvió a casarse. Sí, por tercera vez, y fue con Morty Coyle, con quien tuvo su segunda hija llamada Beatriz; sin embargo la relación no duró mucho tiempo, pues un año después se separaron.

Más que las adicciones, para Sweetin fue más doloroso perder la custodia de su primera hija. Con esta complicada situación la actriz se ha mantenido sobria y regresó a brillar, nuevamente, con el papel que la dirigió a la fama: Stephanie Tanner en el spin off de Fuller House.

Esta vez la personaje de la familia se convierte en una DJ que viaja por el mundo, pero que finalmente decide quedarse en casa para ayudar a su hermana y a sus tres niños, esto luego que su esposo falleciera en un incendio.

En esa temporada volvió a conocer el amor y contrajo nupcias con Justin Hodak, quien también también superaba adicciones. “Nos apoyamos el uno al otro. Los dos tenemos nuestras vidas y cosas que nos apasionan, pero sabemos combinarlas”, reconoció.

“No siempre he tenido la mejor suerte en las relaciones, y he aprendido muchas lecciones. Quiero estar casada. No creo que haya nada malo en admitir que no funcionó antes y volver a intentarlo”, aseguró.

A sus 33 años contaba con tres divorcios y lo peor estaba por llegar: Hodak amenazó con suicidarse delante de ella y más adelante había sido arrestado por posesión ilegal de armas.

“La vida no es como un episodio de Full House”, indica Jodie Sweetin, quien marcó un antes y un después en las grabaciones de una familia popular en la televisión.

Actualmente la actriz norteamericana lleva cinco años sobria, de vez en cuando comparte publicaciones en Instagram y donde recibe mucho afecto de sus seguidores; además agrega “que su pasado le hace sentir “mucha gratitud”, y ahora está compartiendo su historia con sus colegas.