Santiago destaca en iniciativas medioambientales e inversión, pero es la peor en calidad de aire de América

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Así indicó Deloitte en el seminario de Smart City: Creando futuro en la movilidad de la ciudad”, lugar que reunió diversos actores públicos y privados relacionados con la movilidad y transporte en las ciudades.

Con la presencia de la ministra de Transportes y Telecomunicaciones, Gloria Hutt, Deloitte dio a conocer las cifras correspondientes al EstudioCity Mobility Index 2019, documento que busca medir a las principales urbes del mundo con respecto a sus desafíos y potencialidades en su camino a ser ciudades inteligentes, planteando interrogantes tales como qué se entiende por movilidad urbana inteligente hoy, cómo van en su camino hacia ser Smart y qué medidas deben tomar para liderar el futuro de la movilidad.

Para la ministra Hutt, “El crecimiento demográfico y la densidad poblacional nos desafía a desarrollar soluciones de movilidad acordes a las necesidades dinámicas de hoy. Esto significa que debemos promover la implementación de sistemas de transporte mucho más eficientes y sustentables, como RED y herramientas tecnológicas que permitan resolver necesidades de información que mejoren la experiencia de viaje, haciéndolo más confiable y certero. En eso contribuyen las aplicaciones que estamos implantando y tecnologías como el 5G, cuyo despliegue es un eje estratégico de nuestra gestión”.

Del mismo modo, el socio líder de Sector Público de Deloitte Chile, Juan Carlos Cabrol, indicó que, “considerando la relevancia de la movilidad y transporte para la calidad de vida de las personas, el objetivo es integrar la inteligencia que tenemos entre distintos actores públicos y privados, entre ellos las plataformas digitales, con un solo fin: generar impacto social entregando una movilización manera más eficiente y segura”.

Entre las actividades destacadas estuvo el panel de discusión “Smart Mobility Ecosystem”, integrado por Fernando Saka, Director de Transporte Público Metropolitano; Nicolás Sánchez, Head of Goverment Relations de Uber; Laurent Furedi, senior vice president Customer solutions de Engie y Ariadna Travini, Country Manager de Waze, quienes reflexionaron sobre cómo aprovechar de mejor manera el ecosistema  de hoy para el desarrollo urbano de Santiago, abarcando las ventajas y obligaciones que tienen las aplicaciones y nuevas herramientas de movilidad en su camino hacia la regulación e implementación.

Desde la perspectiva internacional, Rana Sen, Líder de Smart Cities , junto a John Skorow, Global Leader Smart City y Steve Hamilton Senior Manager Business Analytics de Deloitte, reflexionaron sobre las tendencias a nivel mundial y de qué manera los países desarrollados han podido avanzar en materia de movilidad Smart.

Santiago en cifras

 El City Mobility Index mide más de 60 parámetros, calificados de 1 a 5 puntos y divididos en tres áreas: Performance y resiliencia, Visión y liderazgo y Servicios e inclusión. De las 56 ciudades estudiadas, Bogotá, Buenos Aires, Sao Paulo y Santiago de Chile son las representantes de Sudamérica, donde la capital local debuta en este estudio con las siguientes cifras:

  • Performance y resiliencia: fue la categoría con menores calificaciones, donde Calidad del aire fue la más baja con (1) punto, seguido deCongestión y Seguridad en el transporte con (2) puntos cada una, terminando con Fiabilidad del transporte público y Movilidad integrada y compartida con (3) puntos de cinco.
  • Visión y liderazgo: de los cinco parámetros destacados en esta sección, Innovación fue la más deficiente con (2) puntos, seguido por Visión y estrategia junto con Entorno regulatorio con (3)s puntos, seguidos por Iniciativas de sostenibilidad del medio ambiente e Inversión con (4) puntos cada una.
  • Servicios e inclusión: también con cinco parámetros, la Asequibilidad del transporte y la satisfacción de los usuarios alcanzó solo (2) puntos, mientras que Suministro de transporte público y accesibilidad obtuvo (3) de cinco y por último, la versatilidad obtuvo (4) puntos, siendo la mejor evaluada de esta categoría.

En cuanto a la manera en que los santiaguinos se movilizan a diario, el estudio indicó que un un 29% utiliza transporte público, mientras que un 28% lo realiza en auto particular, un 34% camina un tramo relativo, ya sea como medio único o combinado con otro medio de transporte, y solo un 4% utiliza la bicicleta como medio de transporte.

Para Cabrol estas cifras se explican dado que “todos estamos de acuerdo que se han hecho grandes esfuerzos en implementación e inversión, pero aún falta camino en el tema regulatorio, y por sobre todo en el cultural”, indicó.

Como conclusión general, el informe indicó que “Santiago tiene una de las redes de transporte público de mayor alcance en América del Sur, sin embargo, sus áreas suburbanas permanecen desatendidas. La ciudad también sufre de mala calidad del aire y carreteras congestionadas. Gracias a los recientes cambios de política e inversiones, la red de transporte está se está expandiendo a áreas cercanas, y se están realizando mejoras en la infraestructura para peatones y ciclistas para satisfacer la creciente demanda”.

Por otro lado, como desafíos de cara al usuario de transporte público, el estudio indicó que “Santiago necesita reducir la volatilidad de las tarifas y hacer que su red de transporte sea más asequible para desarrollar un medio ambiente más sostenible e inclusivo”, subraya.